En ciertos casos ordenados por un Tribunal es necesario que FCS obtenga más información de la que dispone el consultor de prioridad y se puede llevar a cabo una AC. Este procedimiento puede incluir casos que implican reubicaciones u otras cuestiones complejas. Una AC puede ser recomendada por el consultor de prioridad, el mediador u ordenada directamente por el tribunal. El consultor entrevista a los progenitores, a los niños y a cualquier otra persona que viva en el hogar, y lleva a cabo observaciones de los niños con cada progenitor. Por lo general, se celebra una sola sesión, de hasta ocho horas de duración.
Se pide a los progenitores que firmen una autorización para obtener información adicional de profesores, consejeros, proveedores de cuidado infantil, médicos u otros profesionales. Las partes pueden presentar declaraciones juradas de otras personas que dispongan de información pertinente a las cuestiones planteadas en la consulta. Pueden solicitarse informes policiales, informes del Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) y otros informes. Como parte del proceso de la AC, el consultor puede solicitar que uno o ambos progenitores se sometan a evaluaciones o pruebas de abuso de sustancias o que se lleven a cabo pruebas psicológicas.
Una vez que el asesor haya recopilado la información necesaria para completar las recomendaciones, se redactará un informe sobre la AC. Este informe incluye los antecedentes y la información actual de las partes, los problemas y preocupaciones de cada progenitor, una evaluación de las partes y sus hijos, y recomendaciones relativas a resultados específicos. Si el caso llega a los tribunales, el informe de la AC puede ser presentado como prueba y el consultor puede ser llamado a testificar en los procedimientos judiciales. Se cobra una tarifa individual por la consulta de asesoramiento con base en una escala móvil en función de los ingresos de cada parte.